lunes, 2 de mayo de 2011
pecado original
Para varias de las religiones del tronco biblico entre ellas el judaísmo y el cristianismo— el pecado original es el pecado cometido por los primeros padres de la humanidad (Adán y Eva) al desobedecer el mandato divino de no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. El pecado, es cometido por la persuasión de una serpiente (que posteriormente sería identificada con el demonio), fue castigado con la expulsión de la humanidad del jardín del Edén y su sujeción a la muerte, y el sufrimiento eterno; de acuerdo con algunas interpretaciones cristianas, notablemente la católica, dañó también de manera perdurable la naturaleza humana de Adán y Eva, así como la de todos sus sucesores. La historia, narrada en genesis 3, es común a las tres grandes religiones monoteístas; la interpretación de la naturaleza exacta del pecado cometido y del castigo impuesto, sin embargo, varía entre las citadas religiones.
El Santo Grial
La leyenda Inglesa del Santo Grial
En la Edad Media existía un grupo de hombres que se hacían llamar la Orden del Santo Grial, que pretendían resguardar tanto el cáliz como la lanza con la que fue herido Jesucristo.Según ellos, el cáliz habría pertenecido al servicio de mesa de José de Arimatea, un rico comerciante judío, que según la Biblia cristiana, organizó la Última Cena.
José de Arimatea habría solicitado a Poncio Pilatos que se le entregara el cuerpo de Jesús (a quien hizo enterrar en una tumba de su propiedad) y la lanza con que fue herido (que quedó en su poder, junto con la copa).
Como José era un rico comerciante, en un viaje de negocios habría llegado hasta Albión (isla mitológica que se identifica con Gran Bretaña). Allí se quedó a vivir y levantó la capilla de Glastonbury.
Al morir José de Arimatea se dice que se fundó la Orden del Grial para custodiar las reliquias. En la época del rey Arturo el guardián de las reliquias era Sir Pelles. Balin quiso robar las reliquias a Pelles y se batieron en un duelo pero al perder su espada Balin ante Pelles tomó la lanza sagrada y le hirió, pero inmediatamente el castillo se derrumbó debido a la profanación de la reliquia.
Las reliquias desaparecieron de la Tierra hasta que un caballero puro de corazón las encontrara. Ese fue Galahad, quien al morir se las llevó al Cielo.
El Santo Grial del Código Da Vinci
Supuestamente, la misión del Priorato de Sión consistiría en proteger un gran secreto relacionado con los descendientes de la dinastía de los reyes merovingios y restaurar en la monarquía de Francia a uno de sus miembros. Su legítima descendencia, que se cree extinguida, habría sido demostrada por unos pergaminos descubiertos en el pueblecito francés de Rennes-le-Château.Según el Código Da Vinci el término "Santo Grial" en realidad proviene del francés sang real o 'sangre real' y que en lugar de ser la copa de la última cena de Jesús de Nazaret, el Santo Grial es la descendencia directa del propio Jesucristo y María Magdalena a través de la dinastía de los merovingios (dinastía de reyes francos iniciada por Meroveo y derrocada por Pipino el Breve).
Religiones en México
El contexto de las iglesias en México es diverso y amplio; aunque la religión católica predomina en el país, cada vez más otras creencias se vienen abriendo paso y creciendo.
Unidad. Se refiere a la fe y la moral de sus integrantes, todos ellos bajo la autoridad de un único jefe supremo, el Papa, que es el obispo de Roma.
Santidad. Con este concepto establece que aunque como católicos, incluso de alta jerarquía, puedan pecar, la Iglesia en su conjunto y en tanto que representa el Cuerpo Místico de Cristo está libre de toda mancha.
Catolicidad. Entendida como universalidad (del griego katholikos, "universal") y referida al hecho de que la Iglesia está destinada a hacerse presente en todo tiempo, en todo lugar y a todo hombre, con el propósito de poder anunciar el Evangelio.
Apostolicidad. Condición que la Iglesia reclama para sí al considerar a sus actuales jerarcas (el Papa y los obispos) como sucesores de Pedro y los demás apóstoles y herederos de toda su autoridad.
Los budistas no tienen fe en las plegarias para pedir o interceder, sino creen en la importancia del autoesfuerzo y en la eficacia de la meditación que está orientada hacia la autoconquista, el autocontrol, la autopurificación y la iluminación.
Creen en la Santa Trinidad, (Padre, Hijo y Espíritu Santo); en que Jesucristo es Dios encarnado y nacido de una virgen; en la segunda venida de Cristo para el juicio final, y también en el cielo y el infierno.
A diferencia de los católicos, no creen en la salvación por méritos; ni en la veneración a la Virgen ni a los santos o imágenes. Tampoco en el rosario, la confesión, sacerdotes, oración por los muertos, el purgatorio y la autoridad del Papa.
Aunque son varias las denominaciones cristianas que pueden considerarse "adventistas", el nombre es usado habitualmente para referirse a los adventistas del Séptimo Día, que es una denominación cristiana protestante evangélica, surgida a partir del movimiento millerista en Estados Unidos, entre 1848 y 1850.
El corazón de la doctrina de los Adventistas del Séptimo Día está centralizado en Jesucristo como fundamento de su fe, la base de su religión.
Fue revelado a Mahoma (o Muhammad), el último profeta, por Dios a través del arcángel Gabriel (Yibril). El Islam se considera continuador de la tradición profética del judaísmo y el cristianismo, religiones a las que considera de algún modo hermanas, pero apartadas del tronco inicial.
El Islam cree en la radical unidad y unicidad de Dios: sólo hay un Dios, y éste no tiene diferentes encarnaciones o personas.
Sus cinco pilares son la profesión de fe, la oración, la limosna, el ayuno y la peregrinación anual a La Meca.
El rasgo principal de la fe judía es la creencia en la omnisciencia, omnipotencia y providencia de Dios, Yahvé, que habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley contenida en los 10 mandamientos y las prescripciones rituales de los libros tercero y cuarto de la Torá, el Pentateuco de los cristianos.
Según datos de la Secretaría de Gobernación, hasta el 15 de noviembre de 2006 había registradas 6 mil 652 asociaciones religiosas, divididas así: 3 mil 048 son católicas, apostólicas y romanas; mil 774 de Pentecostés; mil 608 bautistas; 69 presbiterianas; 54 espiritualistas; 24 ortodoxas; 14 adventistas; 10 luteranas; nueve judías; 11 budistas; seis metodistas; cinco de la Luz del Mundo; cuatro científicas cristianas; cuatro corresponden a "nuevas expresiones"; tres hinduistas; dos de los Testigos de Jehová; dos krishnas; dos islámicas; una anglicana; una de los mormones y una más del Ejército de Salvación.
Católicos
La Iglesia católica refiere de sí misma cuatro características esenciales fundadas en el Evangelio y la enseñanza de Jesucristo contenida en él. Unidad. Se refiere a la fe y la moral de sus integrantes, todos ellos bajo la autoridad de un único jefe supremo, el Papa, que es el obispo de Roma.
Santidad. Con este concepto establece que aunque como católicos, incluso de alta jerarquía, puedan pecar, la Iglesia en su conjunto y en tanto que representa el Cuerpo Místico de Cristo está libre de toda mancha.
Catolicidad. Entendida como universalidad (del griego katholikos, "universal") y referida al hecho de que la Iglesia está destinada a hacerse presente en todo tiempo, en todo lugar y a todo hombre, con el propósito de poder anunciar el Evangelio.
Apostolicidad. Condición que la Iglesia reclama para sí al considerar a sus actuales jerarcas (el Papa y los obispos) como sucesores de Pedro y los demás apóstoles y herederos de toda su autoridad.
Budistas
El budismo tiene su origen en el subcontinente indio (India, Bangladesh y Pakistán) entre los siglos VI y V antes de Cristo. Se ha difundido por todo el mundo.
Los budistas creen en las posibilidades creativas, latentes del hombre. En que es la mente la que eleva al hombre a un pedestal sobrehumano o lo degrada a un nivel infrahumano. Los budistas no tienen fe en las plegarias para pedir o interceder, sino creen en la importancia del autoesfuerzo y en la eficacia de la meditación que está orientada hacia la autoconquista, el autocontrol, la autopurificación y la iluminación.
Evangélicos
Históricamente se denomina evangélico al movimiento iniciado con la reforma eclesial propiciada por la doctrina de Martín Lutero.
Se utiliza el término evangélico para designar genéricamente a los cristianos protestantes y a sus iglesias. Creen en la Santa Trinidad, (Padre, Hijo y Espíritu Santo); en que Jesucristo es Dios encarnado y nacido de una virgen; en la segunda venida de Cristo para el juicio final, y también en el cielo y el infierno.
A diferencia de los católicos, no creen en la salvación por méritos; ni en la veneración a la Virgen ni a los santos o imágenes. Tampoco en el rosario, la confesión, sacerdotes, oración por los muertos, el purgatorio y la autoridad del Papa.
Adventistas
En general, el término "adventista" se refiere al cristiano que cree en el pronto regreso de Cristo (segunda venida). Aunque son varias las denominaciones cristianas que pueden considerarse "adventistas", el nombre es usado habitualmente para referirse a los adventistas del Séptimo Día, que es una denominación cristiana protestante evangélica, surgida a partir del movimiento millerista en Estados Unidos, entre 1848 y 1850.
El corazón de la doctrina de los Adventistas del Séptimo Día está centralizado en Jesucristo como fundamento de su fe, la base de su religión.
Islámicos
La historia del islam comienza en Arabia en el siglo VII. Su libro sagrado es el Corán (Al-Qur´an, la lectura por excelencia) y forma la base de la doctrina islámica. Fue revelado a Mahoma (o Muhammad), el último profeta, por Dios a través del arcángel Gabriel (Yibril). El Islam se considera continuador de la tradición profética del judaísmo y el cristianismo, religiones a las que considera de algún modo hermanas, pero apartadas del tronco inicial.
El Islam cree en la radical unidad y unicidad de Dios: sólo hay un Dios, y éste no tiene diferentes encarnaciones o personas.
Sus cinco pilares son la profesión de fe, la oración, la limosna, el ayuno y la peregrinación anual a La Meca.
Judíos
El judaísmo es la religión del pueblo judío. Es la más antigua y la más pequeña de las tres religiones monoteístas -judaísmo, cristianismo e islamismo; conocidas también como (religiones del libro) o (abrahámicas)- y aquella de la que históricamente se desglosaron las otras dos. El rasgo principal de la fe judía es la creencia en la omnisciencia, omnipotencia y providencia de Dios, Yahvé, que habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley contenida en los 10 mandamientos y las prescripciones rituales de los libros tercero y cuarto de la Torá, el Pentateuco de los cristianos.
Budismo
El budismo no está organizado con una jerarquía vertical. La autoridad religiosa se basa en los textos sagrados; los sutras (literalmente ‘discursos’). Además de eso, hay un numeroso material de interpretación en el que contribuyen maestros y personajes a través de la historia que los han comentado y analizado.
La comunidad monástica se organiza históricamente por líneas de transmisión en el tiempo, y en algunas escuelas las cadenas de relaciones entre maestros y discípulos son centrales. Los laicos tienen distinto papel dependiendo de las dos grandes ramas, Theravāda (‘escuela de los ancianos’) y Mahāyāna (‘gran vehículo’). En el budismo mahayana, la vida laica se considera tan útil para alcanzar el Nirvana como la vida monástica, mientras que en el theravada se da un énfasis a la vida monástica. Otra clasificación muy común es identificar a una tercera rama; el Vajrayāna (o Tántrico), que se puede considerar una parte o una división del Mahayana.
Esta organización religiosa descentralizada ha permitido una enorme flexibilidad de puntos de vista, variaciones y enfoques. Las variantes de budismo se dieron por divisiones en el tiempo de puntos de discusión doctrinales, como un árbol ramificado.
La comunidad monástica se organiza históricamente por líneas de transmisión en el tiempo, y en algunas escuelas las cadenas de relaciones entre maestros y discípulos son centrales. Los laicos tienen distinto papel dependiendo de las dos grandes ramas, Theravāda (‘escuela de los ancianos’) y Mahāyāna (‘gran vehículo’). En el budismo mahayana, la vida laica se considera tan útil para alcanzar el Nirvana como la vida monástica, mientras que en el theravada se da un énfasis a la vida monástica. Otra clasificación muy común es identificar a una tercera rama; el Vajrayāna (o Tántrico), que se puede considerar una parte o una división del Mahayana.
Esta organización religiosa descentralizada ha permitido una enorme flexibilidad de puntos de vista, variaciones y enfoques. Las variantes de budismo se dieron por divisiones en el tiempo de puntos de discusión doctrinales, como un árbol ramificado.
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